viernes, 12 de octubre de 2012

La Raza Más Salvaje



Por: Alexandra Hidalgo

Es infinita la cantidad de supuestas teorías que existen sobre la creación o evolución de la raza humana. Muchas de estas, sostienen que nuestra raza es la evolución de animales. Nos han comparado con ellos, formando lazos de parentescos,  posicionándonos en su misma condición, y llamándonos también, animales. Sin embargo, gozamos de ciertos privilegios que no disfrutan otros. Tenemos la potestad sobre el mundo y decisión sobre las cosas que están en él. Somos la raza, con más poder,  lo cual nos ha convertido en la más salvaje.
Cuando los humanos tienen poder suelen perder  los papeles y la razón.  Solo los astutos son capaces de manejarla de manera positiva y coherente. Hoy somos la raza más poderosa del planeta tierra, lo cual nos ha hecho protagonistas de la destrucción de áreas naturales no renovables, de minerales, como el agua, animales y hasta de nuestro propio origen.
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Hace un año trabajé en un Pet shop, el cual está ubicado en uno de los centros comerciales más grandes del País, en mi afán por trabajar con animales, lamentablemente caí ahí.
 Un grupo humano de 10 personas era mi equipo de trabajo. Unos 20  perritos cachorros y unos 10 persas bebes, eran el botín. Se acercaban niños y adultos, preguntando por ellos. El flujo de personas que entraban al día, buscando comprar un perro o gato, era de 80 a 90 personas, días de semana,  y de 100 a 150, los fines de semana. Todos ellos, buscando un animal, un juguetito nuevo. Porque si es que quisieran un compañero sabrían que esos, no se compran. Querían el mejor, el más bonito, el que bote menos pelo y no habría problema si  es que tendrían que pagar el doble, porque este tenga un certificado de identidad, el bendito pedigrí.
                              
Un buldog de 1200 dólares sin pedigrí, un salchicha ingles con pedigrí argentino que rodeaba los 2800 dólares, dos chihuahuas uno sin pedigrí a 800 dólares y otro con pedigrí a 1600 dólares.  Ellos y otros pobres cachorros más, eran la gallinita de huevos de oro, del vil dueño de ese lugar. 

Mientras que me tocaba atender a un  empresario interesado en un cachorro que tenga sí o sí pedigrí, me ponía a pensar, por qué también nos dieron la potestad de traficar  con vidas, de separar razas y de ponerle precio a estas. Mientras el señor se jactaba de las razas de perros que habían tenido su familia, me tentaba la posibilidad de preguntarle de manera muy amable – Señor -¿Y qué raza es usted?-.

Nos quejamos de nosotros mismos, nos equivocamos nosotros mismos, nos destruimos nosotros mismos pero no nos basta, tenemos también que jalar en nuestros dilemas a los más débiles. Luchamos contra la discriminación y nos indignan las injusticias que hay en el mundo, sin embargo somos nosotros los que constantemente discriminamos, sin razonar, a seres indefensos, que son también victimas de nuestros complejos como humanos.

Creemos que tener un perro de raza, nos hace mejores personas, nos posiciona en la sociedad y te hace acreedor a un status social y económico. Las personas que compraron un perro ‘’fino’’, muchas veces, dirán que no, que estoy equivocada. Pero no esperen que sus actos, estén siempre basados en la razón, finalmente somos animales y también actuamos de manera inconsciente, también seguimos a la manada. Porque si en realidad razonaríamos, sabríamos que traficar con vidas está mal y que existe la explotación animal. Si fuéramos tan astutos como dicen que somos, no contradeciríamos lo que decimos con lo que hacemos. Luchamos contra el maltrato, luchamos contra la explotación, nos quejamos de la discriminación como País, como raza, como origen y ¿Qué hacemos nosotros? O ¿Solo luchan por la raza humana? Y ahí vamos otra vez, si fuéramos realmente astutos sabríamos que una nación no puede tener parte del desarrollo,  solo en algunos aspectos, es un desarrollo completo o no es desarrollo. Y un país desarrollado no puede ser aquel que no respeta la vida humana o no humana.

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Muchos no comprenden por qué hay gente que defiende a animales, por qué estos tendrían que ser respetados. Claro, sin son seres inferiores. Es mejor, ir focalizados en nuestra propio origen, que importa lo demás, tal vez ellos no merezcan ser respetados como los humanos. Miles de veces me preguntan - ¿Por qué ayudan animales? ¿Por qué mejor no ayudan niños? - A lo que yo les respondo - ¿Por qué nos los ayudas tú?- . La gente piensa que los protectores de animales, somos personas sensibles que amamos a los perritos y gatitos, no razonan más allá. No se trata de lloriquear cuando vemos un perro desnutrido, un perro quemado, un gato cortado, un gato sin ojos, animales que han sido abandonados, a perros de raza que son explotados para traficar con sus crías. Se trata de actuar, de fomentar el respeto, de impulsar el amor por nuestro prójimo, de evolucionar en pensamiento y lograr una civilización absoluta que nos permita  razonar y vivir en armonía con lo que nos rodea. El maltrato animal es un problema social igual de importante que cualquier otro, los animales no pueden demandar, ni acusar el crimen del cual fueron víctimas, una perra no puede denunciar que fue violada por un humano. Por ello, no dudan en descargar violencia y crueldad hacia ellos. Siguen existiendo animales salvajes, que necesitan atacar para sentir su poder sobre el mundo. Pero felizmente somos libres de decidir en qué camino ira nuestro  proceso  de evolución como raza humana. 



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